Todos tenemos algún ordenador viejo guardado en algún rincón y no sabemos que hacer con el. En este artículo te voy a contar cómo puedes “resucitarlo” con muy poca inversión, ¿donde está el truco te preguntarás?

Si eres usuario de Windows seguro que has ejecutado alguna vez “La evaluación de la experiencia de Windows”, un test de rendimiento que asigna una nota del 1,0 al 7,9. Si te fijas bien, seguro que la velocidad de disco duro principal es una de las notas más bajas, pero esto tiene fácil solución.

La solución es pasar a usar discos duros sólidos (SSD), que por menos de 60€ ya los tenemos de 120 GB, una capacidad más que de sobre para instalar cualquier sistema operativo y las aplicaciones que necesitemos.

El disco duro viejo lo aprovecharemos para almacenamiento secundario, dejando el principal sólo para el sistema operativo y aplicaciones, y en este secundario los archivos de música, películas, documentos…

Si el equipo es un portátil, no te preocupes, hay carcasas para convertir el disco duro viejo en uno externo por menos de 10€.

Para poner la guinda al pastel, si consultamos las especificaciones de nuestro equipo y observamos que no tenemos instalada la máxima memoria RAM que admite, ni te lo pienses, compra memoria RAM hasta llegar al máximo permitido, está muy barata y notarás el aumento de rendimiento y fluidez del equipo.

En nuestro caso, hemos “resucitado” un Pentium IV a 2800 Mhz, de 4GB de RAM hemos pasado a 8GB y el disco duro de 1 TB lo he dejado de secundario, montando cómo primario un disco duro SSD de 120GB. Con estos cambios he pasado de tener 5,8 de puntuación en RAM y Disco duro a los 7,8 puntos!!!

Cómo puedes comprobar, con una pequeña inversión podemos aumentar el rendimiento de cualquier equipo sustancialmente.